Tras dar a luz a nuestra pequeña y al ser un parto vaginal y no haber complicaciones, nuestra estancia fue de 2 días. En la entrada de hoy os contamos las primeras veces con nuestra hija y las pruebas médicas que le hicieron a nuestra pequeña. Como ya os he hablado sobre las primeras horas de Lactancia Materna Exclusiva con BabyE, me voy a centrar en contaros cómo vivimos las primeras horas de vida de nuestra pequeña en el hospital. Afortunadamente yo estaba francamente bien aunque tenía alguna molestia de tipo entuerto pero muy leve. Estoy sorprendida de los pocos dolores que he tenido durante el parto o el postparto.

Las primeras veces de nuestra princesa

Subimos a planta hacia las 21 horas, dos horas despida de dar a luz. Yo no podía moverme de la cama hasta que se me pasara el efecto de la epidural. Una vez que me levantara, fuera al baño y demás, podría cenar. Tardó en desaparecer la sensación de hormigueo de mi pierna izquierda bastante rato. Llamé a la enfermera y me acompañó al baño. Después pide cenar. Por cierto, que no os he comentado, que tuvimos la suerte de tener una habitación sólo para nosotros. Todo un lujo en un hospital público. Lo cierto es que esto ayuda a sobrellevar la estancia y a recuperarse mucho mejor. Coincidió que no hubo muchos partos en esos días.

Los primeros cambios de pañal

Una de las preocupaciones de David era si iba a saber cambiar un pañal. Tras subir a planta, la enfermera nos dijo que le avisáramos para el primer cambio de pañal. Al principio no sabíamos cada cuánto debíamos cambiarle. Cuando creímos conveniente le llamamos a la enfermera. Puso a la niña en la cuna-torno y mi marido se fue al cuarto contiguo para cambiarle el pañal. Había pipí. Esa primera vez lo hizo la enfermera y David pensó “ya verás tú la siguiente vez. ¿Sabré hacerlo?“.  En ese cuarto teníamos a nuestra disposición pijamitas tipo saco, pañales Dodot Sensitive Talla 2 (de 3 a 6 kg) toallas, algodón y una pila para coger agua.

La segunda vez que tocó cambiar el pañal, fue mi marido porque yo estaba sangrando bastante después del parto. Esta vez había caca y era de color negra y pegajosa, lo que se conoce por meconio. El hecho de que aparezca el meconio es una buena señal de que el aparato excretor ha empezado a trabajar correctamente. Veía que mi marido tardaba, la niña lloraba y llamé a la enfermera. Así que le ayudó y la misión fue exitosa.

Hubo otros tantos cambios de pañal durante el ingreso. Eso sí las primeras veces se encargó David. Le limpiaba el culete con algodón y agua. Enseguida le cogió el punto a poner el pañal aunque al ser de la Talla 2 (de 3 a 6 kg), había que ajustarlo bien para evitar fugas y escapes. El segundo día nos dijeron que debíamos doblar la parte superior del pañal para que no rozara con el cordón umbilical. Sin embargo, esa indicación producía más fricción que dejar por dentro del pañal el cordón umbilical.  Así que seguimos protegiendo la zona del ombligo con el pañal para evitar roces innecesarios. En estas 48 primeras horas hubo algún que otro escape, fuentes… íbamos entrenados para casa.

Los primeros baños

A primera hora de la mañana venía la enfermera a duchar a la niña. El primer día fue David, el segundo día fuimos los dos. La enfermera desvestía a la niña y le pesaba. Después le duchaba poniéndola bajo el agua de la pila y le daba jabón en la cabeza para quitar los restos de sangre del parto que tenía en el pelo. A Elaia no le gustaba nada aquel momento de quedarse desnuda, que le metieran bajo un chorro de agua cual corderito agarrado por la barriga le ducharan.Yo, como buena mamá primeriza, sufría al ver a mi bebé de esa guisa.

Si a esto le sumamos que la buena señora nos dijo que hasta que se cayera el cordón umbilical le diéramos con una esponja con agua y que no la bañáramos cuando ella le había duchado dos días seguidos, pues la verdad es que no lo entendíamos. Y en la actualidad sigo sin comprenderlo. ¿Por qué les meten debajo del grifo en el hospital entonces? Incongruencias, la verdad. No obstante, tuvimos la suerte de que al cuarto día de vida se le calló el cordón umbilical.

La evolución del peso en las primeras 48 horas de vida

Como ya he dicho en el relato de nuestro parto, BabyE nació con 2’820 kg a las 18:58 del 1 de enero de 2017. A la mañana siguiente, 13 horas después del nacimiento, la pequeña había bajado hasta los  2’680kg. En todo momento nos decían que era lo normal en las primeras horas de vida.  El pediatra que hizo la exploración general de la niña el primer día de ingreso, me dijo que debía pedir hora para control de peso a los dos días de salir del hospital. No me dio el motivo, pero ahora yo sé que es porque pesó menos de 3 kg al nacer y se hace un seguimiento especial de los bebés nacidos con bajo peso.

Al día siguiente, volvió a bajar hasta los 2’560 kg, lo que suponía un 7’9% del total del peso con el que nació. Entraba dentro de los límites que tienen establecidos para no pautar suplementación con leche artificial. Sin embargo, al ver a tu bebé tan pequeña y con tan poco peso te entran mil dudas y miedos. Los días posteriores, el peso fue una de nuestras mayores preocupaciones. Pero de esto os iremos hablando largo y tendido en próximas entradas sobre la evolución de la lactancia.

Pruebas médicas realizadas durante el ingreso

A lo largo del ingreso hospitalario son diversas las pruebas que realizaron a BabyE, siempre en nuestra presencia y en la propia habitación.

Reconocimiento físico del pediatra

El primer día de ingreso por la mañana vino el pediatra y le hizo una exploración completa a la niña. En aquel momento estaba yo con mi madre porque David se había ido a descansar traspasar la noche con nosotras. Fui yo quien acompañó a la niña al cuarto adyacente donde se le cambia el pañal, se le lava y se le pesa al bebé.

La niña se puso a llorar y yo con ella. Hacía poco más de 12, horas que había nacido la niña y verla llorar de aquel modo me partía el alma. Hasta le pregunté al pediatra si era normal aquel llanto. Él corroboró que no era agradable para el bebé la presión que ejercía en su cuerpo. Todavía, al recordarlo, me produce sufrimiento. El pediatra fue muy parco en palabras y sólo me dijo que debíamos llevarla el jueves a control de peso que lo demás estaba bien. Pero, ¿qué era lo demás?. ¿Acaso el peso estaba mal? Hubiera agradecido información más detallada por parte de este señor, sin necesidad de que yo le preguntara en mi estado de angustia.

Prueba de audición

También en la primera mañana de vida le hicieron la prueba de audición a la niña. En aquel momento la cogieron dormida al pecho. Le pusieron unos aparatos pegados a las orejas y la matrona, con un aparato, realizó la prueba. Dicho aparato emitía una serie de pitidos y el resultado de la prueba fue favorable. El caso es que la niña ni se inmutó.

Prueba de saturación de oxígeno  y de la bilirrubina

El segundo día de ingreso por la mañana le hicieron dos pruebas: comprobaron la saturación de oxigeno y le hicieron la prueba de la bilirrubina para ver si tenía ictericia. Este tipo de parámetros han de estar bien para que te den el alta.

La matrona le dispuso en la muñeca una pulsera para realizar la medición correspondiente. El problema es que la pulsera era demasiado grande y no tomaba la medición correctamente. Fueron muchos los intentos que tuvo que realizar la matrona para ver cuál era la saturación de oxígeno de nuestra hija. Si os soy sincera, yo empecé a asustarme y al principio creí que mi bebé tenía algún tipo de insuficiencia. Porque como no te dicen nada, parece que se masca la tragedia. Finalmente obtuvo el dato correcto que era del 99% de saturación

Seguidamente la matrona le quitó el pijama para hacerle la prueba de la bilirrubina. Dio 88. Miró una tabla comprobando las semanas de embarazo y dijo que estaba bien. Lo cierto es que tenía un color precioso, morenita. Vamos, nada que ver con su madre, genética paterna. Sin embargo, al día siguiente, estando ya en casa, sí que se puso un poco amarilla. Afortunadamente con el paso de los días y las gotas de Vitamina D3 desapareció por completo.

Prueba del talón

La prueba del talón se realiza 48 horas después del nacimiento del bebé y consiste en un pinchazo en el talón del bebé para conseguir ocho muestras de sangre que se disponen en dos cartulinas. Para ello, la matrona aplicó calor para que el pinchazo fuera efectivo. La niña no lloró mucho, se portó como toda una campeona. Todo esto ocurrió a las 18:50 de la tarde del 3 de enero de 2017. Seguidamente nos dieron el alta.

Tiene narices que nos dieran el alta a esas horas en pleno invierno con un bebé con bajo peso, de noche. De hecho pedimos a ver si había posibilidad de pasar una tercera noche y que nos dieran el alta a la mañana siguiente. La respuesta de la matrona fue que no existía tal posibilidad. Así que llega tú con tu bebé de dos días a las 20:00 h y ponte a organizar la casa a sabiendas que la dejaste de aquella manera hace dos días cuando saliste a las 5:30 de la mañana rumbo al hospital para dar a luz. Y todo porque nació dos minutos antes de las 19 h, que es la hora tope hasta la que hacen la prueba del talón en el Hospital Donostia. Este hecho nos molestó muchísimo.

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Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

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