Cada persona tiene ciertas posturas adquiridas a la hora de dormir pero, ¿qué pasa cuando nos quedamos embarazadas? Puede que al principio esas posturas que teníamos nos sigan resultando cómodas pero con el paso de las semanas y de los meses de gestación quizás tengamos que buscar nuevas técnicas que se ajusten a nuestros cambios físicos. En el post de hoy me gustaría hablaros de algunas cosas que me están funcionando a mí hasta el momento para tener un buen descanso y que podrían ser de utilidad o daros nuevas pistas si tenéis dificultades para encontrar la posición que os permita descansar por las noches. Porque no sé si os habrá pasado, pero a nosotros no hacen más que decirnos nuestros vecinos, todo parejas jóvenes con bebés, niños y niñas, que aprovechemos a descansar y a dormir.

Posición para dormir

Esta es la clave más importante, sobre todo, si tienes la costumbre de dormir boca arriba o boca abajo. No está nada mal empezar a acostumbrarse a dormir de lado desde las primeras semanas poco a poco aunque a lo largo de la noche te gires y vuelvas a tu posición habitual. Es cuestión de ir acostumbrando al cuerpo, porque llegará un momento en el que no te encontrarás cómoda ni hacia arriba ni hacia abajo. Dormir de lado es bueno para ti y para tu bebé. Normalmente, encontrarás que se recomienda dormir sobre el lado izquierdo pero si duermes del lado derecho, según me indicó mi matrona, tampoco pasa absolutamente nada si esperas a que la digestión de la cena haya finalizado.

Rutinas antes de acostarse

Hace unas semanas te contaba cuáles son mis rutinas antes de irme a la cama y es que tener una serie de hábitos establecidos ayuda a que el cuerpo vaya relajándose desde antes de meterte en la cama. Además, si tienes en cuenta algunos tips como los que enumero a continuación seguro que pueden ayudarte a llegar al momento de dormir con el cuerpo en estado de relajación:

  • Evita consumir cafeína por las tardes y por las noches, de hecho, mejor si puedes evitarlas durante el embarazo sustituyéndolas por otros productos descafeinados.
  • Reduce la ingesta de líquidos en las últimas horas del día para que no necesites levantarte tantas veces al baño durante la noche y evitar desvelos.
  • Evita comidas pesadas, grasientas y muy especiadas en general y, sobre todo, por las noches para que la digestión sea más rápida y ligera.
  • No hagas ejercicio durante las últimas horas del día para evitar que el cuerpo siga activo al irte a la cama. Y, por supuesto, ten presente el tipo de actividad física que puedes realizar y cuáles están desaconsejados durante el embarazo.
  • Recurre a técnicas de relajación para conseguir un estado óptimo para el descanso.
  • Mantén un horario más o menos estable para irte a la cama.
  • Evita ver la televisión desde la cama. Hoy en día muchas parejas tienen televisión en el dormitorio y el hecho de ver la tele desde la cama puede que te dificulte conciliar el sueño.

Trucos y recursos lowcost para acomodarse en la cama

Quizás te estés preguntando cómo se puede lograr un descanso óptimo en la cama a partir del segundo trimestre, que es cuando la barriga empieza a crecer sin retorno. Hay diversas opciones, unas más aparatosas pero lowcost y otras más sencillas pero algo más caras. La idea es la misma en las dos opciones que a continuación detallo, tener aquellas partes del cuerpo que más sufren con la presión bien apoyadas y cómodas para que nuestro descanso pueda ser lo más óptimo posible.

  1. Uso de cojines para acomodar barriga, espalda y piernas: hoy en día tenemos en casa cojines decorativos en la cama o en el sofá que son de un tamaño reducido. Si tienes tres, mejor que mejor. La forma de colocar los cojines es la siguiente: uno apoyado en nuestra espalda, otro bajo la barriga y el otro entre las piernas. De este modo protegemos las zonas en las que más presión se hace estando tumbada de lado. El coste es 0€ y el efecto es prácticamente el mismo que el de la segunda opción que os comento a continuación. Además, si te giras de lado en la cama es muy cómodo porque sólo tienes que preocuparte del giro, los cojines siguen estando colocados correctamente. Es una opción menos calurosa para quien tenga que vivir los últimos meses de embarazo en verano. Esta opción la he estado utilizando durante el verano y ha sido cosecha propia, pero muy efectiva porque he descansado mucho y bien.
  2. Compra de cojín de embarazo y lactancia: Existe bastante variedad de productos en lo que a cojines de embarazo y lactancia se refiere, pero si lo que buscas es amortizarlo desde el embarazo lo mejor es uno que tenga forma de U de manera que te permita apoyar la barriga, pasarlo entre las piernas y apoyar, a su vez, la espalda. Lo bueno es que este cojín te servirá para la lactancia, cuando nazca el bebé. Hay diversidad de marcas que comercializan estos cojines y, por tanto, la variedad de precios también es importante pero la calidad del relleno interior y del tipo de tela (mejor que sea desenfundable) con el que esté diseñado hará que sea una buena o mala inversión.

Para mí, la primera opción me resulta más versátil porque si bien es cierto que el cojín de embarazo está diseñado para el uso del que hemos estado hablando en esta entrada, puede resultar poco práctico a la hora de moverse en la cama como para levantarse por las noches, por ejemplo.

Mamás y futuras mamás ¿cuáles fueron vuestros trucos para optimizar vuestro descanso durante el embarazo?
Firma Ms. E

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