Según va avanzando el embarazo es habitual notar una mayor congestión nasal, sequedad o incluso algún sangrado de nariz que otro. Y es que esas benditas hormonas que intervienen en el embarazo ponen en jaque todas nuestras defensas, afectando a las mucosas. Pero como todo, puede que hayas tenido suerte y no hayas notado un cambio considerable. Yo, por ejemplo, sí que he notado que según avanza el embarazo mis concentraciones de mucosa han ido aumentando bastante aunque no haya sido nada alarmante.

Rinitis del embarazo

Esta congestión nasal que se produce durante el embarazo tiene nombre propio, se denomina rinitis del embarazo y pudiera parecer que dicha congestión fuera fruto de un resfriado o de una alergia cuando en realidad se produce por un aumento en los niveles de estrógenos y otras hormonas del embarazo. Pero tranquila porque con el nacimiento del bebé suele desaparecer esta congestión que puede afectar a una de cada cinco mujeres embarazadas.

Nariz taponada

Un buen día te levantas con la nariz taponada y con una congestión importante, empiezas a estornudar con asiduidad pero parece que la reserva de mocos no se acaba y esa sensación de congestión persiste en el tiempo. Algunos remedios caseros que te pueden ayudar a solventar este atasco mucoso son:

  1. Haz vahos con agua caliente para ablandar las vías respiratorias nasales.
  2. Darte un baño con agua caliente, pero ojo, no con agua ardiendo porque no es bueno para la piel ni mucho menos para el embarazo.
  3. Bebe mucho líquido: agua, caldos… porque esta ingesta de líquido te ayudará a expulsar la mucosidad con cierta facilidad.

Ojo, también tienes que tener en cuenta algunas cosas que no debes hacer en caso de tener la nariz taponada:

  1. No sonarte los mocos. Parece de perogrullo pero hay gente que tiende a sorber los mocos hacia adentro (sí, lo sé es una cochinada) y eso es contraproducente porque la mucosidad se va distribuyendo a otras vias respiratorias pudiendo provocar infecciones o problemas menos sencillos de resolver.
  2. No uses medicamentos para descongestionar la nariz.

Sequedad nasal

Otro problema asociado al de la congestión es el de la sequedad nasal, que a veces resulta muy molesta sobre todo al levantarnos de la cama por la mañana. Pero normalmente, esta sequedad suele desaparecer por sí sola a lo largo del día sin necesidad de hacer nada en especial.

Sangrado de nariz durante el embarazo

Para aquéllas que no soléis sangrar de la nariz casi nunca, puede que os coja de sorpresa. Sin embargo, es habitual que durante el embarazo haya un aumento en el torrente sanguíneo, dicho en otras palabras, que haya un aumento del flujo de sangre en nuestro cuerpo. Esto provoca que si en algún momento hay algún exceso de sangre, el cuerpo lo quiera eliminar y una de las formas es a través de los sangrados nasales. Yo, por ejemplo, he tenido varios ya pero a decir verdad han sido muy leves y provocados a raíz de algún que otro estornudo.

Así que mi recomendación en general es que nunca vayáis sin pañuelos de papel porque nuestra nariz puede necesitarlos en cualquier momento y poderte sonar los mocos en cualquier momento es necesario. Ojo, que también sirven los pañuelos de tela pero, por supuesto, tú eliges qué te resulta más cómodo llevar en el bolso o en el bolsillo. Y otro consejo, tened en casa un despliegue estratégico de pañuelos para que no os pille de sopetón el estornudo porque a veces pueden ser molestos durante el embarazo y lo que menos nos apetece es ponernos a buscar pañuelos tras un estornudo que nos ha dejado dolorido medio cuerpo.

¿Alguien en la sala que haya experimentado rinitis durante el embarazo? ¿Cómo lo combatisteis? ¿Tuvisteis que acudir a vuestro médico o médica de cabecera? 

Firma Ms. E

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