Mi matrona de la Seguridad Social me apuntó en la cartilla de embarazada que debía llamarle a primeros de octubre para que me dijera cuándo empezaban las clases maternales. Así que yo, obediente, llamé el lunes 3 de octubre a las 8:30 de la mañana al ambulatorio. Tuve mucha suerte y me comunicaron directamente con ella. Mi querida matrona me dijo que habían empezado el lunes anterior. ¿Cómo era posible? ¿Por qué nadie me había avisado? Y me dijo que como eran muchas embarazadas en el grupo de los lunes, había desdoblado parte del grupo al miércoles y que el día 5 de octubre de 10 a 12 horas me esperaba. Por poco y me pierdo la segunda clase también, ¡menos mal que llamé!.

Conociéndonos con un juego

Cuando llegué al ambulatorio aquello era una reunión de embarazadas, éramos un montón. Yo llegué a las 10 y entramos enseguida a una sala contigua a la consulta de la matrona. Nos sentamos en unas sillas que estaban dispuestas en círculo y acomodadas con un cojín. Empezamos la sesión con un juego para ejercitar la memoria y de paso presentarnos. El juego consistía en pasarnos una pelota de pilates, un bolón de importantes dimensiones, e ir diciendo el nombre. Después debíamos pasar la pelota a una persona de la que no nos acordáramos de su nombre y después a alguien cuyo nombre se nos había quedado. Yo en estos momentos recuerdo nombres pero no caras, y mira que me suelo quedar con la copla pero este es uno de los estragos del embarazo que más estoy acusando últimamente.

Temáticas de la charla maternal

Tras romper el hielo con el juego, nos sentamos y vino lo serio, lo importante, lo vital. En la charla de hoy se habló de respiración y relajación en el parto y de los signos de parto en la segunda parte. Mi intención es contaros algunas de las cosas importantes que nos dijo la matrona, sobre todo, para dejarlas escritas y poderlas recuperar en el momento de la verdad en caso de necesidad. Si a vosotras os puede ayudar lo que nos explicó, pues ya será todo un logro en mayúsculas. Con esto quiero decir que lo que a continuación aparezca escrito no es invención mía, sino que son mis apuntes de lo que nos explicó en las dos horas de sesión de charla maternal.

Respiración y relajación en el parto

Carmen, mi matrona, incidió en la importancia que tenía la respiración y la relajación en el parto por muchos motivos pero principalmente para oxigenar de la mejor manera al bebé. Cuando se produce una contracción de parto, los canales de transmisión de nutrientes y oxígeno se cierran hasta que acaba la misma. Por eso es de vital importancia que la mamá sea consciente de que ha de respirar durante la contracción de manera continuada para que en cuanto acabe la contracción vuelva a irrigarse el oxígeno en mayor concentración, si cabe, al bebé para que se recupere. Para que esto sea así, hemos de ser capaces de relajar la barriga tras una contracción para que los canales de la placenta estén en su máxima apertura. No se nos puede olvidar respirar durante el parto y si así ocurriera, ahí entran en juego nuestro marido o nuestra pareja o la persona que nos acompañe en ese momento, que será la persona encargada de recordarnos que respiremos y relajemos.

Signos de parto

Tras estar más de una hora hablando del tema de la respiración y de la relajación, Carmen nos explicó cuales eran los signos de parto por los que debíamos acudir al hospital y cuáles no. Todo ello teniendo en cuenta de que estos signos se produzcan a partir de la semana 37 de embarazo. Si se producen antes hay que acercarse lo antes posible porque podría tratarse de un parto prematuro. Nos habló de la expulsión del tapón mucoso, de la rotura de la bolsa de aguas, así como de las contracciones irregulares y regulares. Bastante información a retener en la cabeza pero explicada de forma sencilla para que todas lo entendiéramos.

Respecto al tema de las aguas nos comentó que si estaban teñidas debíamos acudir en menos de dos horas al hospital para que nos monitoricen y si son limpias podremos tomárnoslo con mayor tranquilidad según se desencadenen las contracciones. El trabajo de parto en cada mujer se desarrolla de una manera muy diferente en lo que respecta a ritmos. Tener un tripón enorme o expulsar el tapón mucoso no indica que estemos de parto, será la rotura de bolsa y/o las contracciones las que nos indiquen que el parto está en marcha.

Mis reflexiones de la charla maternal

Como iba sin referencias de cómo serían las charlas maternales, he de decir que aunque impacta escuchar ciertas cosas, son muy ilustrativas e importantes para saber a lo que nos enfrentamos al final del embarazo. Yo soy una persona muy aprehensiva pero lo llevé bastante bien. También es cierto que empezar las clases de preparación al parto en la semana 25 es bastante temprano y parece que queda una eternidad. Sin embargo, la realidad es que la llegada se va acercando sigilosamente y estar preparada para ello puede ser un punto a favor de cómo se desencadenen los acontecimientos.

Y esto es todo por ahora, os iré contando todo aquello que vaya surgiendo en estas charlas de preparación al parto. ¿Qué experiencia tenéis vosotras de las vuestras? ¿Creéis que os ayudó a la hora de afrontar el parto con mayor seguridad?

Firma Ms. E

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Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

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