Estrenamos nueva semana y se nos esfuma entre las manos el mes de agosto para dar paso a uno de los meses que más me gustan, septiembre. Hoy os quiero hablar de algo que toda mujer embarazada ha tenido que tomar, me refiero a los complementos vitamínicos prenatales. ¿Por qué hace 3 décadas no se tomaban complementos o suplementos vitamínicos? ¿Se pueden obtener los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo del bebé de los alimentos que consumimos? A ver si en este post conseguimos aclarar estas y otras cuestiones que surgen en torno a la necesidad de tomar ácido fólico, yodo y demás vitaminas.

Por lo general, si existe planificación familiar y se hace una búsqueda del embarazo consciente, vuestro profesional ginecológico os dirá que empecéis a tomar ácido fólico desde la propia búsqueda con lo cual el hábito de tomarse ese complemento vitamínico no se os hará nada extraño por un periodo extenso de tiempo. Pero, ¿por qué ahora son imprescindibles estos suplementos a la alimentación cuando hace no tantas décadas ni existían?

Cambios en la forma de vida y en la alimentación

Nuestra sociedad ha cambiado a un ritmo vertiginoso durante las últimas décadas y ello ha afectado a todos los aspectos de la vida, entre ellos a la alimentación. Desafortunadamente, cada vez se tiende más a abusar de alimentos que aportan pocas propiedades nutritivas que son indispensables para nosotras y para nuestros futuros bebés. Por eso, han ido apareciendo complejos vitamínicos que complementen esas carencias o deficiencias.

Pero ojo, esto no quiere decir que tomando estos complementos vitamínicos solucionamos las carencias y ya está. Cuando pensamos quedarnos embarazadas o cuando logramos el embarazo es importantísimo tratar de llevar una alimentación sana y saludable. Y en este caso con sana y saludable no me refiero a hacer dieta sino a comer alimentos que nos proporcionen nutrientes y vitaminas, y que no sean un cúmulo de calorías y grasas. Tanto nuestro organismo como nuestro futuro bebé nos lo agradecerán enormemente.

Tenemos que aprovecharnos de la gran gastronomía de nuestro país así como de la dieta mediterránea, que ya desde antes de lograr el embarazo puede favorecer que nuestro cuerpo esté preparado para recibir a un nuevo inquilino por 9 meses. A pesar de los ascos, las náuseas y los antojos tenemos que tratar que durante el embarazo haya un equilibrio en lo que comemos porque ello nos ayudará a alimentarnos no sólo a nosotras, sino a nuestros bebés.

Ácido fólico: imprescindible para la correcta formación neuronal del bebé

Uno de los elementos clave que normalmente se refuerzan a través de comprimidos es el ácido fólico. Éste suele tomarse desde antes de quedarse embaraza, en caso de que haya existido una planificación familiar. De otro modo, si el embarazo ha sido inesperado se empezará a tomar desde ese momento. Cuando comencé a escribir en el blog os hablaba de las propiedades y de los alimentos que contienen ácido fólico así que os recomiendo echarle un vistazo si no lo habéis leído aún.

Hoy en día existen muchísimos suplementos vitamínicos que están especialmente pensados para las mujeres gestantes y cada ginecólogo podrá recetar el que crea más conveniente o el que cubra las necesidades de cada mujer. Yo, por ejemplo, comencé tomando Yodocefol (que contiene Ácido Fólico, Yodo y Vitamina B12) durante la infructuosa búsqueda y cuando empecé el tratamiento de fertilidad en la clínica privada me lo cambiaron por Femasvit, que es el que estoy tomando actualmente. El Femasvit contiene un sinfín de vitaminas y nutrientes además de yodo, ácido fólico y hierro. No obstante, mi ginecólogo de la seguridad social me pidió que empezara a tomar Yoduk (Yodo) para complementar la cantidad del Femasvit y llegar a los 400 microgramos que es lo que tiene el Yodocefol.

El problema que existe con las diferentes marcas de ácido fólico es que algunos entran por la seguridad social y otros no, como es el caso del Femasvit que ronda los 40 € la caja para tres meses. Pero la verdad es que estoy contenta con este complejo vitamínico y me viene bien porque cuando estuve ingresada con la gastroenteritis tenía algo de anemia y aunque me costó recuperarme, ahora ya me encuentro bien…a ver qué dicen los próximos análisis.

¿Pasa algo si un día olvido tomar el ácido fólico?

Todas nos planteamos estas preguntas y nos entra pánico si se nos olvida tomar una pastilla pero aquí quiero tranquilizaros diciéndoos que no hay problema por olvidarse, vomitarla alguna vez con el desayuno o lo que sea. Y que conste que esto no es de mi cosecha, hablo con conocimiento de causa porque en los días que estuve ingresada por la gastroenteritis no pude tomar ni el ácido fólico ni el yodo y me dijeron, ginecólogas y matronas, que no pasaba absolutamente nada, que cuando estuviera en casa volviera a tomarlo. Por supuesto que es mejor no olvidarse de tomarla, pero puede pasar. Así que este mensaje lo dejo aquí para que se os pase antes la sofoquina después de daros cuenta del olvido. No obstante, ante la duda siempre es mejor consultarlo con vuestros profesionales sanitarios de referencia que os aclararán las dudas y os dejarán más tranquilas. Ante todo debe primar nuestra tranquilidad mental.

Firma Ms. E

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Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

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