Con el post que se publicó el jueves pasado, acababa el primer trimestre de este embarazo tan esperado y que tanto nos está alegrando la vida. Por eso, antes de comenzar con los diarios semanales del segundo trimestre voy a hacer un recopilatorio a modo de resumen para que quien no se haya leído todas y cada una de las semanas tenga una ligera idea de cómo han ido los tres primeros meses de embarazo y para hacer una valoración global de este periodo que tanto ha dado de sí. Este primer tercio del embarazo ha estado marcado por tres momentos importantes: el positivo, las ecografías de confirmación y los síntomas de embarazo donde hay que destacar las nauseas y vómitos, sin duda alguna.

Test de embarazo positivo

Cuando llevas tanto tiempo soñando con ver un test de embarazo positivo y no llega, te vuelves una persona precavida y sabes templar las emociones. Algo así debió de pasarnos cuando nos sometimos a nuestra primera ICSI. Todo fue bien y el resultado positivo, aunque lo deseábamos nos pilló por sorpresa. No siempre funciona a la primera un tratamiento de reproducción asistida. Realmente van pasando los días e incluso las semanas y tratas de mantener los pies en el suelo por miedo. Quizás quienes tengan la suerte de quedarse relativamente rápido de forma natural no experimenten este tipo de sensaciones, pero la verdad es que aterra la idea de que algo pueda ir mal cuando la concepción tarda mucho tiempo en llegar. Pero una actitud positiva, una mentalidad abierta y una actitud basada en la tranquilidad ayudan a sobrellevar las primeras ecoesperas tras haber visto el positivo. Así lo vivimos nosotros, al menos.

Ecografías de confirmación

A diferencia de un embarazo logrado de forma natural, hay un control temprano de la evolución del embrión. En nuestro caso, el tratamiento al que nos sometimos fue en una clínica privada y nos hicieron dos ecografías anteriores a la correspondiente a la de las 12 semanas. En la primera de ellas se pudo comprobar que había un embrión evolucionando de los dos que me habían implantado. En la segunda pudimos comprobar el latido del corazón del Cosita Revoltosa y que iba evolucionando como correspondía. La espera hasta cada ecografía se hacía un poco larga y siempre piensas en cómo estará, si se estará desarrollando correctamente, qué te vas a encontrar en la siguiente ecografía. Vamos, que se mezclan las ganas de saber con la precaución de entrar a la consulta y que te digan que todo está bien.

Nauseas y vómitos, los síntomas estrella del primer trimestre

Esto no es ninguna novedad y si me seguís por las redes sociales os he ido informando al dedillo sobre mis maltrechas mañanas de nauseas que han desembocado en más de una ocasión en vomitona. Además, a esto hay que sumar la gastroenteritis que me tuvo ingresada durante tres días y que al final ha hecho que en el primer trimestre haya perdido 2 kilos 600 gramos. He bajado de 61,9 a 59,3 desde la semana 4 a la 13.

Mi percepción sobre el primer trimestre

Para terminar este resumen, toca que os cuente mi percepción de este conjunto de semanas que incluyen el propio tratamiento de fertilidad, las primeras semanas de embarazo y las sensaciones iniciales al saber que estoy embarazada ¡casi nada! El tratamiento lo llevé física y anímicamente muy bien, al igual que la betaespera. Quizás, a raíz de la aparición de las nauseas y vómitos en el segundo mes de embarazo, es cuando ha empezado la parte más dura porque sentirse con nauseas todo el día, comas lo que comas y tratando de moverte lo menos posible para retener la comida no es precisamente fácil. Pero es algo que puede ocurrir en un embarazo, es normal y con esa normalidad he tratado de sobrellevarlo. No obstante, reconozco que esto ha influido en salir menos a comer fuera de casa. El cuerpo es sabio y pide lo que necesita en cada momento. El leve sangrado que tuve cuando estuve ingresada fue quizás el momento más complicado de gestionar emocionalmente. Sobre todo porque como “sólo queda esperar” esa espera desespera. Afortunadamente el manchado remitió bastante rápido y eso me tranquilizó.

En el post de mañana os hablaré de la cita de hace dos días con mi ginecóloga privada, ¡gracias por leerme, interactuar y por vuestros me gusta!

Firma Ms. E

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Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

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