El 1 de julio nuestra hija cumplió 6 meses. Llevamos seis meses compartiendo camino en este mundo (conmigo lleva 38 semanas más). Han sido unos meses intensos a todos los niveles, pero no los cambio por nada. Soy muy afortunada de poder experimentar la maternidad. Sí, soy afortunada porque, por si eres nueva por aquí y no lo sabes aún, mi endometriosis y mi baja reserva ovárica no me permitieron concebir de forma natural.

Hoy tengo ganas de desnudar el alma y de contaros, sin tapujos, lo mejor y lo peor de estos seis meses siendo madre. Te mentiría si te contara que todo ha sido de color de rosa. Y quizás no las personas que me conocen sepan la mitad de la mitad. Soy una persona reservada, demasiado a veces. No me gusta agobiar a los demás con mis cosas. Tengo dudas de si empezar a hablaros de las sombras y después de las luces o viceversa. Como ya he dicho, pesa más lo bueno. Así que empiezo con las sombras y luego me quedo con el.buen sabor de boca.

Sombras de la maternidad

  • Instaurar la lactancia: si me sigues desde hace tiempo ya sabrás que los inicios con la lactancia fueron muy complicados. BabyE no cogía peso, me destrozó los pezones porque su boca era muy pequeña y aunque succionaba bien, no pensaba para coger la areola correctamente.
  • La necesidad de proteger a mi bebé: las visitas descerebradas en el hospital y la manía de la gente de tocar a cualquier bebé me han traído por la calle de la amargura. Me han llegado a quitar a la niña de los brazos sin actuar al respecto con el pretexto de que “la tenía que coger”. Eso me ha hecho tomar la determinación de que nuestra hija no va a los brazos de nadie. Con su padre y con su madre, siempre. Es deprimente pedir que te devuelvan a tu hija y no lo hagan. ¿De qué vamos por la vida? Es un bebé, no una muñeca. Puede que no entiendas esta posición, tampoco yo pensaba que iba a tener que tomar una determinación tan drástica. Es tan triste que por ser madre primeriza o padre primerizo te menosprecien y que basándose en su experiencia como madres experimentadas, hagan lo que les dé la gana sin atender a ningún tipo de razón… esto es algo que a día de hoy me sigue doliendo y creo que difícilmente olvidaré. Este hecho ha provocado que me distancie de la gente porque si no saben respetar, yo en estos no momentos no tengo ganas de intercambiar opiniones o tener que dar explicaciones.
  • Las discusiones absurdas con Mr. D: esta es otra de las cosas que llevo francamente mal. Cualquier nimiedad es motivo de reproche, comentario inoportuno o lo que quiera ser que sea. En ocasiones siento miedo de las consecuencias que puedan tener esas discusiones. Y es un asco que en vez de apoyo y comprensión haya tensiones. ¿Que yo podría hacer algo más por remediarlo? Seguramente. ¿Que el dormir a trompicones todas las noches influya? También. Pero ya te digo que no es plato de buen gusto ver como tú media naranja se convierte en tu medio limón.

Luces de la maternidad

  • Mi bebé: increíble lo que cambia la vida dar a luz a una persona tan chiquitita que hace que te olvides del pasado y ya no recuerdes qué hacías antes. Es el comienzo de un nuevo capítulo de tu vida: intrépido, lleno de novedades… Te diré que los primeros días fueron duros, el miedo se apoderó de mí y trataba de coger a mi bebé con sumo cuidado, me daba hasta cosa besarle la carita. Menos mal que el instinto maternal va regulando todas estas cosas poco a poco.
  • Conciliación real: una de las mejores cosas que me han pasado es que he podido optar por trabajar desde casa desde mi reincorporación al trabajo. Poder estar con mi hija 24 horas al día, ser yo quien cuide de ella en sus primeros meses de vida, no tiene precio. Vale que es más complejo sacar tiempo para trabajar y que los fines de semana toca pringar, pero compensa infinitamente.
  • Me siento realizada: haber podido experimentar ser madre para mí es un gran logro y una gran satisfacción. Gracias a la reproducción asistida he podido tener a mi bebé. Ser madre implica ser consciente de que tu vida estará ligada a la de tu hijo o hija para siempre, tu vida cambiará por completo y crecerás al ritmo que lo hace tu bebé. Yo no entiendo eso de ser madre para que me lo cuiden los demás todo el tiempo posible. Si tienes ayuda, genial. Pero a lo que yo me refiero es a que hay parejas que abusan de los abuelos sobremanera y créeme que no lo diría si no tuviera un caso muy cercano en mente. Hay quien, a día de hoy, es madre “porque toca” y luego se ve en las acciones de esas personas para con sus hijos. Por eso te digo que yo me siento realizada y feliz por estar criando y disfrutando de mi pequeña.
  • Apostar por la lactancia materna exclusiva: aunque los inicios fueron una tortura, he de reconocer que me alegro de haber resistido a la opción de darme por vencida. Jamás me imaginé llegar más allá de los 3-4 meses dando el pecho. He de reconocer que me encantan nuestros momentos, sólo nosotras. Ella y yo, yo y ella. Creo que somos felices a partes iguales.

A pesar de haber leído mucho, la experiencia es un grado y cada bebé es un mundo así que ten paciencia y disfruta de cada momento porque el tiempo pasa demasiado rápido. Al principio todo te parecerá un mundo, te lo dice una persona que se toma demasiado a pecho las cosas. Pero se aprende a relativizar. Lo importante es que te sientas comprendida y querida por aquellas personas que te quieren. ¿Cuáles fueron tus luces y sombras de los primeros meses como madre?

 

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Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

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