Y llegó el gran día, el día en el que Dr. K rescataría a mis hermosos foliculines. Como ya os comenté esta cita para la punción se programó para el sábado 23 de abril. Siento ir con unos días de retraso pero para mí es más cómodo poder ir escribiendo sin prisa ni agobios. Eso sí, por las redes sociales intentamos hacer un seguimiento en directo de cómo va todo así que por eso la versión extendida sale un poco más tarde, pero sale jejeje.

Las indicaciones eran claras, ayunas desde las 12 de la noche del viernes, sin más pinchazos que el del Ovitrelle 36 horas antes de la punción y presentarnos a las 8:30 Mr. D y yo en la clínica para hacer el ingreso. El ingreso iba a ser ambulatorio y según nos comentó el Dr. F, para el mediodía podríamos irnos para casa. Así que en el post de hoy os contamos todo lo acontecido en este día tan trascendente en nuestro viaje hacia la maternidad. ¿Nos acompañáis?

La admisión y asignación de habitación

Llegamos super puntuales Mr. D y yo, acompañados de mi madre. Nos indicaron que debíamos bajar a la planta -1, donde está la Unidad de Reproducción Asistida y esperar a que nos llamaran. Había otra mujer, que venía sola y que estaba delante mía. Nos sentamos en los asientos junto al laboratorio esperando a que vinieran. La otra chica llamó dos veces al timbre para que viniera alguien, con mucha impaciencia. Tras unos cuantos minutos esperando, vino la enfermera y nos hizo pasar a las dos a nuestros respectivos “cuartos” que estaban dentro del complejo del quirófano. Yo me imaginaba una habitación más grande y tal, pero no estaba nada mal. El espacio estaba bien aprovechado, tenía cuarto de baño y televisión.

Punción1

Vista de la habitación sin la cama

La enfermera me pidió que me desvistiera completamente y que me pusiera un gorrito verde y un camisón azul marino, muy poco favorecedor por cierto. Así que nada, ahí que le pedí a Mr. D que me ayudará y me metí en la cama. Para esto ya eran casi las 9, y Mr. D tenía que ir a hacer su parte del trabajo así que mi madre entró conmigo y se quedó acompañándome, mientras hacían a la otra mujer lo suyo.

Mi madre y yo, cotillas por naturaleza, empezamos a especular sobre para qué estaba la otra mujer aquí y al final pensamos en que iba a donar gametos, cosa que más tarde confirmaron Mr. D y mi madre. En resumidas cuentas, era una mujer bastante mal educada, sin respeto por la gente de su alrededor que andaba a grito pelado para todo, tenía la televisión a tope y encima después de la punción cogió el coche, se iba a hacer la compra, a recoger a su novio y no estaba muy de acuerdo con las indicaciones del Dr. K. Esta fue la anécdota de la jornada.

Mi turno 

No se me hizo muy larga la espera. Cuando me pasaron a quirófano conocí al anestesista que me hizo varias preguntas antes de proceder a dormirme, firmando un consentimiento in situ. Me cogieron una vía en la mano izquierda, llegó el Dr. K y tras respirar tres veces profundamente ya no recuerdo nada más. Lo primero que recuerdo es que me hablaba el Dr. K diciéndome que habían extraído 6 óvulos. Pero estaba medio grogui y al rato le pregunté a la enfermera a ver si el Dr. K realmente me había dado esa información o lo había soñado jajaja. Me desperté bien, sin molestias supongo que porque me habían puesto calmantes.

Después me pasaron a mi habitación donde estaban Mr. D y mi ama esperándome. Me dijo la enfermera que primero me traería agua para ver si lo toleraba y si era así, que me traía el desayuno. Y así fue, empecé a beber agua aunque al principio sólo quería dormir, y enseguida me trajeron el desayuno, que estaba muy bien, la verdad. ¡No pude ni terminarlo!

Punción 2

Desayuno para coger fuelle después de la punción

Mientras desayunaba vino el Dr. K a darme el alta y las pautas. Me dijo que habían extraído 6 óvulos, que no había más, que ya sabíamos a lo que nos ateníamos con mi Antimullheriana y que ahora había que ver cómo iba el proceso de fecundación y de desarrollo. Para nosotros 6 era uno más de lo que nos iban avanzando los doctores así que estábamos contentos.

Pautas

Las pautas médicas fueron que debía tomar antibiótico durante un día cada 8 horas y empezar con la progesterona vía vaginal, 200 mg cada 8 horas. Y que la progesterona, en caso de conseguir embarazo sería algo a hacer durante tres meses. También me dijo que al día siguiente, el domingo 24 recibiría la llamada de laboratorio para saber cómo había ido la fecundación. Y por último, que la cita para la transferencia estaba programada para las 12:45 del martes día 26 de abril.

Así que como véis, fue una mañana muy intensa y aunque estaba un poco nerviosa, todo fue bien y yo no tuve grandes molestias a lo largo del día, eso sí, hice reposo relativo tal y como me indicó el doctor.000

Firma Ms. E

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Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

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