Este post surge de mi propia experiencia después de haber tenido que afrontar seis reglas durante esta búsqueda. Hoy os quiero hablar de las distintas maneras en las que yo he recibido la regla, por si a alguna de vosotras os pudiera ser de utilidad. Porque no siempre se reacciona de una misma manera ante un acontecimiento, la llegada de la menstruación puede producirnos sentimientos bien distintos.
Como este tema me ha inspirado tanto, y tiene miga. He decidido hacerlo en dos partes de manera que en el post de hoy hablaremos de aquellas formas de afrontar la llegada de la R que quizás son más duras y se producen en los comienzos de la búsqueda. El miércoles que viene os hablaré de las formas más relajadas en las que se puede llegar a tomar la búsqueda. Todo ello, siempre, en clave de humor y tratando de dar importancia a cada etapa que vivimos aquellas mujeres que somos conscientes de nuestra búsqueda y que la vivimos como parte de nuestro proyecto vital.

1. ¿Tendré yo la culpa? ¿La tendrás tú?

El primer mes se afronta con mucha fuerza, ánimo, seguridad. Y cuando de repente aparece la R se nos rompen todos los esquemas. ¿Y qué es lo primero que hacemos? Buscar culpables. Que si se salió aquel día, que si aquel otro no lo hicimos… Mil culpas y malestar. No voy a decir que haya que evitarlo, porque probablemente surja una situación similar como una necesidad de buscar respuestas válidas y feacientes para justificar ese fallo. Aunque en realidad no sea un fallo, sino algo más que normal dadas las probabilidades estadísticas de poder lograr un embarazo cada ciclo. Las cosas como son, pero al principio, el desconocimiento hace de las suyas y buscamos veinte patas al gato a la gata y a la vecina de al lado si hace falta.

2. ¿Por qué otras sí y yo no?

Cuando pasan los meses y no logras el embarazo, pero ves como otras mujeres que llevan lo mismo o menos tiempo que tú ya lo han logrado te entra envidia. ¡Y es así! Es lógico y normal porque es nuestro objetivo también, y tenemos muchas ganas de lograrlo así que no tenemos que avergonzarnos por sentir envidia por algo que deseamos. Aquí puede comenzar nuestro momento investigador total de averiguar a ver qué han hecho las demás para conseguir el embarazo, lo cual no nos va a servir de nada. Pero oye, las conclusiones que se sacan pueden resultar de lo más divertidas.
 pensamiento-positivo-busqueda-embarazo

3. ¿Tendré algún problema?

Pasan los meses y después de haber leído foros, webs, blogs y demás recursos digitales empiezas a poner tus pensamientos en si verdaderamente existirá algún problema que os esté impidiendo concebir. Es un hecho, que cada vez hay más problemas de fertilidad y también es una realidad que la media para lograr un embarazo se sitúa en 12 meses hasta los 35 años y en 6 meses a partir de esa edad. Yo creo que el tema está en que dadas las circunstancias actuales de nuestras vidas en las que todo es ya y ahora, pensamos que un embarazo llega de la misma manera. Pero con la de factores que influyen en una concepción, el que llegue unos meses antes o después puede ser cuestión de azar. Sin embargo, soy de las que piensa que si planeas la búsqueda, una visita preconcepcional al ginecólogo puede ser más que recomendable.

4. ¿Será que en verdad estoy obsesionada?

Personalmente, no hay cosa que dé más rabia a una pareja de buscadores que que le digan que se lo tomen con tranquilidad, que no piensen en ello, que cuando menos se lo esperen llegará, que no hay que obsesionarse y un largo etcétera de frases hechas que no hacen más que crear dudas y cuestionarse si en verdad una está realmente obsesionada. Yo aquí quiero desmitificar esto y digo que es cuestión de formas de ser. Quiero decir que hay quien se lo guarda para sus adentros y hay quien prefiere soltarlo y contarlo a sus personas más allegadas como forma de compartir y de que ello no llegue a ser un pensamiento interno que merodea la mente todo el rato. Con esta segunda opción te arriesgas a que puedan darte ese tipo de opiniones. Respecto a lo de pensar más o menos en el tema depende mucho de las épocas, las obligaciones profesionales de cada momento y demás historias. Y aquí puedo decir que haya pensado más, menos o casi nada, el resultado ha sido el mismo. Así que sí, llegará cuando tenga que llegar y aquí le estaremos esperando con los brazos abiertos.

pensamiento-positivo-busqueda-embarazo

 

 

Facebook Comments

Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

Pin It on Pinterest

Share This
logo-ser-papis-en-tiempos-revueltos

Suscríbete a nuestra Newsletter

Si quieres estar informada de las últimas novedades y recibir contenido exclusivo apúntate a nuestra Newsletter. No recibirás spam, a nosotros tampoco nos gusta.

Rellene el siguiente formulario para suscribirse.

crear newsletter

¡Bien! Ya estás suscrita.