Desde que comenzamos la búsqueda, hay algo que me lleva rondando la cabeza y que de momento no hemos hecho. Me refiero a contratar un seguro privado para tener un control más exhaustivo durante el embarazo, o en caso de que tarde en llegar el positivo para hacernos pruebas. En un principio pensaba en hacerme yo sola el seguro, pero últimamente no descartamos hacernos uno para ambos.

Por lo que he leído en algunos foros y en algún que otro blog hay experiencias de todo tipo. ¿Pero qué hacer cuando el positivo no llega y eres “joven” o no llevas el tiempo medio buscando? Lo digo porque yo creo que sería incapaz de estar año y medio, tal y como le comentó nuestra doctora a Mr. D, intentando un embarazo y viendo que mes tras mes no ocurre absolutamente nada. Lo digo porque en la seguridad social, de momento, la fecha de inicio de la búsqueda la tiene mi gine desde que fui a la consulta preconcepcional.
Lo que tampoco me gustaría es hacer el tonto contratando algo que no sé si es la opción más adecuada y por eso surge este post, para obligarme a buscar información sobre los seguros médicos, tipología, cobertura etc. Pero, ¿qué criterios hay que seguir para no equivocarse con la contratación de un seguro médico?

1. Hay que elegir una modalidad de póliza

Para decidir cuál es el tipo de póliza que más nos conviene es necesario tener claro para qué vamos a utilizar dicho seguro y ello nos dará buena pista de por dónde tirar:
  • Cuadro Médico: en esta modalidad se pueden elegir tanto el profesional sanitario como la clínica dentro de la carta que ofrezca la aseguradora.
  • Reembolso: se puede elegir médico y clínica aun no estando en el cuadro médico de la compañía aseguradora siendo reembolsado un porcentaje de la factura por la aseguradora.
  • Mixto: en este tipo de polizas se puede hacer uso indistintamente de la opción de cuadro médico y de la de reembolso según la conveniencia del asegurado con las condiciones concretas de cada una de las opciones.
  • Capitativo: existe una cuarta modalidad que es que la persona asegurada puede ir a un sólo médico por especialidad.
Por lo tanto, son opciones variadas y que hay que contemplar bien si se tienen ya de antemano preferencias en el tema de médicos por los que una persona quiera ser atendida.

2. Coberturas incluidas en la póliza

Este aspecto es muy importante para no pillarse los dedos a la hora de hacer uso de ciertos servicios que podamos querer utilizar y no estén cubiertos en nuestra póliza. Para ello, es primordial saber qué cobertura médica se necesita y cuántas personas se quieren asegurar. En caso de padecer alguna enfermedad preexistente, la compañía aseguradora puede optar por excluir las pruebas y tratamientos relacionadas con la misma a la firma del contrato.
Lo mismo ocurre la hospitalización o las intervenciones quirúrgicas, que suele tener un periodo de carencia que varia en número de meses. Esto significa que no se puede hacer uso de esos servicios hasta que se lleven un número determinado de meses como asegurado.

3. Tarifas y Copagos.

Otras variables como la edad, la provincia en la que vivamos o el sexo determinará el precio final de nuestra póliza de seguro médico. Otra variable a tener en cuenta, que incrementará o disminuirá el precio total es la opción de copago. El copago consiste en el abono, por parte del asegurado de una cantidad por cada servicio que suele ser simbólica, aunque en algunos casos puede ser cara para estar pagando una póliza. Si optamos por copago, la mensualidad será menor.

4. Renovación del contrato.

Esto lo explican de maravilla en la web de consumer, donde podéis leer un estudio que se hizo para comparar precios de seguros en diferentes provincias.

Tanto la compañía como el asegurado pueden oponerse a prorrogarlo, aunque deben avisar con al menos dos meses de antelación. Eso sí, si ya ha empezado un tratamiento, la compañía no puede rescindir la póliza hasta que haya concluido.

5. Comparar entre varias compañías.

Aprovechando la existencia de muchas aseguradoras a día de hoy, es muy importante que dediquemos tiempo en pedir diferentes presupuestos para comparar y ver qué opción nos compensa más a nivel económico, de cuadros médicos y de coberturas.

Como véis son muchísimas las cosas a tener en cuenta antes de contratar un seguro médico privado. Y ahora, me encantaría saber vuestra experiencia si es que lo contratastéis por razones similares que las que estamos barajando nosotros. Con vuestra sapiencia, ¿contrataríais a día de hoy un seguro médico privado?

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Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

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