Cuando la cigüeña no viene…a veces elegimos los nombres cual videntes inconscientes. Hoy Valeria nos cuenta su experiencia con la ovodonación, cómo ha sido su proceso y el resultado de la primera transferencia de embriones. Sólo puedo decirte que eres muy grande y que os merecéis lo mejor Oliver y tú. Y ahora sí, te dejo con Valeria.

Como os conté en el último post, estábamos esperando que la clínica nos comunicara que había encontrado una donante compatible, no sabíamos el tiempo que esto podía durar, pero lo que no nos imaginábamos era que en una semana iban a tener la donante, dado que nos dijeron que era una mala época por el verano, pero tuvimos la suerte de que fue rápido.

Nos llamaron de la clínica indicando que como ya había donante teníamos que ir para empezar con el tratamiento, en este caso yo no tenía que someterme a la estimulación, pero si tenía que medicarme para que mi ciclo coincidiera con el de ella, así que el día 2 de junio fuimos para que me pinchara el decapeptyl, siete días antes de la regla, tenían que evitar que ovulara.

Me recetaron empezar a tomar progynova, (estradiol), que empecé tomando una pastilla cada 12 horas, a los 6 días dos pastillas cada doce horas y tres días más tarde 2 pastillas cada 8 horas, y con esta última pauta estaría hasta que tuviéramos el resultado de la beta.

El 26 de junio tuve que ir a consulta para ver cómo estaba el endometrio y como todo estaba correcto, dieron el visto bueno para que la donante iniciara el tratamiento de estimulación, en cuanto ella estuviera preparada nos contactarían para que Oliver entregara la muestra de semen.

Estos días fueron muy inquietantes porque no sabíamos si con la donante todo iba bien, pero se pasó rápido, el viernes 30 de junio a las 10:20 de la mañana nos llamaron para decirnos que el lunes 3 de julio sería la punción de la donante, que Oliver tenía que acudir el día 3 a las 9:45 con la muestra y yo tenía que empezar administrarme la progesterona. El día 3 Oliver fue a llevar la muestra, pero no le dieron ninguna información, le indicaron que el día 4 nos llamarían para informarnos de los ovocitos obtenidos.

El día 4, fue un día muy especial por muchas cosas, pero esta fue la más importante, a las 10 de la mañana me llamaron de la clínica y nos dijeron que se habían obtenido 10 ovocitos que habían evolucionado, el jueves 6 tenía que ir para realizar la transferencia. Nada más colgar y con lágrimas de alegría llamé a Oliver y le dí la buenísima noticia, teníamos que prepararnos para el gran día.

El día 6 a las 12:30 de la entrábamos en la clínica, esta vez me preparé mejor para la transferencia ya que en vez de una hora antes, me tomé los dos vasos de agua media hora antes y así aguanté perfectamente. Entramos en la consulta y nos comunicaron que, de los 10 ovocitos, uno no había evolucionado, de los 9 restantes teníamos 1A, 3C y 5D, los 5D los dejaban en cultivo unos días más y si no evolucionaban no se vitrificaban. En esta transferencia íban a transferir el A y uno C.

Pasé a la habitación, me cambié la ropa por la bata el gorro y las calzas y pasé a quirófano, esta vez no estaba mi doctor, pero me realizó la transferencia otro doctor muy agradable. Me fue explicando todo lo que hacien y qué era cada cosa que se veía en a pantalla del ecógrafo, al terminar me dio una ecografía de los dos ovocitos ya transferidos, para que todos los días pensara en ellos y me diera fuerza.

Me llevaron a la habitación y enseguida entró Oliver, que una vez más estaba ahí para darme mucha fuerza.

Ahora llegaba el momento más duro porque eran 13 días de larga espera, la verdad que se pasaron rápido, y estábamos muy muy positivos.

Llegó el día de la beta y a las 9 de la mañana estaba en la clínica para hacerme el análisis. El resultado estaría entre las 14 y 15 horas, pero a las 14:20 recibí una llamada de la clínica que había un problema en el laboratorio y se iban a retrasar los resultados, no me podía creer que tuviera que esperar más. A las 16:30 recibí la llamada con el resultado, y este fue que la beta era positiva pero muy baja, el doctor me recomendó dejar la medicación porque con su experiencia esto no iba a salir bien, pero yo me resistí y le pregunté si no había nada nada de esperanza, si no podíamos repetir el análisis en un par de días, y me dijo que le parecía bien, que siguiera con la medicación y que el lunes si no me había bajado la regla que fuera a repetir la beta.

Finalmente lo hablé con Oliver y decidimos que por nosotros no iba a ser y lo íbamos a intentar, seguimos con la medicación y el lunes veríamos cómo iba. Como estábamos en un sin vivir el sábado nos fuimos a una clínica y me repitieron la beta y ésta había bajado por lo que definitivamente no había funcionado. Habíamos estado muy cerca pero no pudo ser, no pasa nada, seguiremos intentándolo, eso sí asumiendo que el NO cada vea es más firme y definitivo.

Facebook Comments

Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

Pin It on Pinterest

Share This
logo-ser-papis-en-tiempos-revueltos

Suscríbete a nuestra Newsletter

Si quieres estar informada de las últimas novedades y recibir contenido exclusivo apúntate a nuestra Newsletter. No recibirás spam, a nosotros tampoco nos gusta.

Rellene el siguiente formulario para suscribirse.

crear newsletter

¡Bien! Ya estás suscrita.