El pasado jueves, día 15 de diciembre, tuvimos consulta con la ginecóloga privada para ver cómo va creciendo BabyE. David y yo íbamos tranquilos aunque queríamos saber que la pequeña va creciendo con normalidad y dentro de los parámetros. Vamos, que siempre hay incertidumbre ante cualquier cita durante el embarazo.

En esta ocasión, igual que en la novena ecografía, nos atendió con bastante puntualidad. Y creedme que se agradece porque las esperas se me suelen hacer muy largas. Mr. D y yo solemos aprovechar para hablar entre nosotros o para disfrutar de los movimientos repentinos de nuestra pequeña princesa revoltosa. ¡No hay nada mejor que su aita le hable a la barriga y que la pequeña le conteste con un movimiento!

Inicio de la consulta

Al entrar en consulta, la Dra. M me preguntó que qué tal estaba haciéndome las preguntas de rutina. En estas dos semanas no he tenido ningún síntoma reseñable, ni sangrado, ni pérdida de líquido así que enseguida pasamos a la sala adyacente para hacer la ecografía de control. Le dije que, gracias al hierro, me encontraba bastante mejor y eso me había beneficiado en la calidad de mis paseos y en no fatigarme sin hacer nada.

La ecografía

Tras todo lo anterior, pasamos a la sala contigua a la consulta donde se encuentra el ecógrafo. Lo primero que hizo es decirme que tenía la barriga blanda y me hizo tocármela para que lo notara. De hecho, en la exploración tocamos el culete de BabyE. Después, me midió el tamaño del útero y al hacer presión para la medición me hizo un poco de daño en la parte del cuello del útero.

Después me echó el gel fresquito y enseguida vimos la cabeza de nuestra princesa que sigue en cefálica. La nena está mirando hacia atrás y bastante encajada con lo cual la medición de la cabeza no fue sencilla ni exacta. El cuerpo lo tiene hacia mi lado derecho y las piernas y manos hacia la izquierda. Vimos cómo latía el corazón y sus riñones, que son de un tamaño considerable. La columna vertebral y el fémur son de las cosas que más me gusta ver en las ecografías.

Medidas de Baby E

Si el 1 de diciembre Baby pesaba 2,090kg, en esta ecografía salió un peso aproximado de 2,468kg. Respecto a la altura, la evolución también ha sido favorable y de 6,33cm que medía el fémur el 1 de diciembre, el día 15 ya medía 6,68 así que está cerca de los 47 cm nuestra Cosita Revoltosa. Yo pensaba que iba a pesar un poco más pero como la Dra. M. no pudo hacer las mediciones exactas de la cabeza y de la barriga por la posición en la que estaba la niña, probablemente puede que pese algo más. La placenta, el cordón umbilical y el líquido amniótico estaban bien y con estos datos terminó la ecografía.

A vueltas con mi peso

Una vez finalizada la ecografía, la enfermera tomó la tensión estando tumbada. Los datos que registró fueron 10/6 así que de momento la tensión está bien. Después ella misma me limpió el abdomen y me ayudó a sentarme. Respecto al peso, me volvieron a pesar con ropa y calzado y me dijo que pesaba 68,5kg. ¡Venga ya! Pero si el día 11 de diciembre pesaba 66,8kg en casa. Me tenía que haber quitado mínimo medio kilo de la ropa el calzado. Pero bueno, mi conciencia está tranquila porque no estoy comiendo nada dulce.

Próxima consulta con la Dra. M.

El próximo control con la Dra. M lo tendremos el 30 de diciembre. Esto será ya en la semana 37 de embarazo y tendré mis primeros monitores. Por lo visto, en la Seguridad Social los monitores se empiezan a hacer en la semana 39-40. El problema es que estos monitores se hacen por la mañana y me temo que mi marido, trabajando en la mierde-empresa que trabaja, no podrá escaparse para acompañarnos así que le diré a mi madre que venga conmigo.

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