El cuerpo de la mujer sufre muchos cambios durante los nueve meses de embarazo y alguno de ellos se suele manifestar en la piel. En el post de hoy vamos a descubrir cuáles pueden ser esos cambios que puedan llamarnos la atención y a veces asustarnos por su repentina aparición. Pero como siempre, cada mujer es diferente y puede que durante tu(s) embarazo(s) no hayas tenido ninguna de estas manifestaciones o hayas tenido varias de ellas, esto es algo impredecible y depende, en muchas ocasiones de las hormonas y su efecto en tu cuerpo.

1. Posible aparición de estrías

Uno de los cambios de los que más se habla o que más conocidos son aquellos relacionados con la aparición de estrías debido a los cambios que se producen durante el embarazo en la piel de la mujer. Las estrías pueden aparecer en diferentes partes del cuerpo (senos, caderas, nalgas…) aunque las más comunes sean las que pueden presentarse en el abdomen. Estas marcas pueden tener un color rojizo, marrón o púrpura y una vez que se da a luz se difuminan bastante. Su aparición va a depender de factores genéticos y de las características propias de la piel, tales como la elasticidad, tipo de piel… Por eso se recomienda llevar una rutina de hidratación corporal que permita evitar su aparición o mitigar su presencia. Además, un aumento de peso controlado durante el embarazo ayudará también a evitar su aparición. Afortunadamente, hoy en día existen muchas cremas antiestrías que pueden ayudarnos a reducir las marcas visibles que dejan en el cuerpo las estrías y aunque no son milagrosas y las hacen desaparecer en un abrir y cerrar de ojos, permiten disimularlas en gran parte.

2. Pigmentación de la piel

Hay ciertas partes del cuerpo de una mujer embarazada que sufren un cambio evidente en lo que al color se refiere. El oscurecimiento de estas zonas no ha de preocuparnos puesto que volverá a su formal natural tras el parto. Las areolas y la vulva son las zonas que sufren pigmentación. En el caso de la primera es fácil detectar el cambio, que en cada mujer es totalmente diferente. Para poder observar el segundo cambio tendremos más dificultades. Además, también podremos observar, en muchos casos, la aparición de la “línea alba”, que suele aparecer en el medio del abdomen y que va, en sentido vertical, desde el comienzo del pubis hasta encima del ombligo. Incluso es posible que aparezcan algunas manchitas en la cara de la mujer embarazada. Todos estos cambios se producen debido a la  alta producción de melanina durante el embarazo. Por eso es recomendable usar protección solar con alto índice de protección a los rayos uvA y uvB.

3. Celulitis y piel de naranja

Durante el embarazo también puede aparecer celulitis o piel de naranja puesto que el aumento de peso en pocos meses es considerable. No obstante, esto se puede prevenir llevando una dieta equilibrada, bebiendo las cantidades correctas de agua a diario y andando a diario al menos media hora. También es importante moverse si nuestro trabajo se realiza sentada, al menos, cada hora de manera que favorezcamos la circulación sanguínea. Si evitamos la utilización de ropas ajustadas también favoreceremos la no aparición de la celulitis.

4. Acné y otras erupciones cutáneas

Aunque parezca increíble, el acné puede aparecer durante el embarazo debido a los cambios hormonales que se producen en el cuerpo de la mujer embarazada. Esto se produce por el incremento de producción de aceite de las glándulas sebáceas. No sólo eso, puede que aparezcan pequeños sarpullidos en diferentes zonas del cuerpo como consecuencia del sudor y la humedad que se producen durante el embarazo.

5. Pelo y uñas

El embarazo puede provocar cambios perceptibles en la textura y en el crecimiento del cabello. Durante estos nueve meses puede que notes que el pelo crece rápido y se cae menos, pero ¡ojo! después del parto, se pierde una importante cantidad de cabello. También se pueden notar cambios en la textura, como decía antes, y porque el pelo puede estar más graso o más seco, dependiendo de los casos. Lo mismo pasa con las uñas que puede que notes que crecen con mayor rapidez durante el embarazo o que por el contrario se te rompen con cierta facilidad. Pero no hay que preocuparse por estos cambios porque con el tiempo todo volverá a a la normalidad.

Todos estos cambios pueden ocurrir aunque en cada mujer se pueden manifestar en grados muy diferentes por lo que no se pueden generalizar. Cada cuerpo es un mundo y no me cansaré de repetirlo una y otra vez. Espero que os haya resultado interesante este post y que dejéis vuestro comentario con vuestra experiencia, opinión…

Firma Ms. E

 

Facebook Comments

Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

Pin It on Pinterest

Share This
logo-ser-papis-en-tiempos-revueltos

Suscríbete a nuestra Newsletter

Si quieres estar informada de las últimas novedades y recibir contenido exclusivo apúntate a nuestra Newsletter. No recibirás spam, a nosotros tampoco nos gusta.

Rellene el siguiente formulario para suscribirse.

crear newsletter

¡Bien! Ya estás suscrita.