Hoy me apetece contaros cómo fue la ecografía que la tercera ginecóloga de reproducción pidió que me hiciera. Para empezar os diré que la sala de espera no es nada infertil-friendly porque tienes que esperar junto con barriguitas, barrigas y barrigotas de embarazada, y pensando en parejas que no lleven bien el proceso creo que la situación se podría evitar con facilidad, peeeero… o cada una que piense como yo pone una queja o a ellos no se les ocurre.

En esta ocasión acudí con mis suegros por motivos logísticos y porque tenemos muy buena relación así que el tema lo tratamos con la mayor de las naturalidades. Nos tocó esperar bastante en la sala de espera porque las ecografías fueron bastante lentas. Supongo que no será lo mismo una eco de una futura mami a lo que me tenían que mirar a mí.

Cuando me llamaron, después de una hora más o menos, entré con mi suegra. Aquí voy a aclarar que no es que entrara tarde a la consulta sino que la enfermera de la gine me dijo que fuera antes de la hora en la que me citaban porque luego suele ir con mucho retraso. Por lo menos, llegué puntual a la otra cita porque te dan ambas horas con 15 minutos de diferencia (qué inocentes son, ¿será que no conocen cómo funcionan sus áreas?).

A lo dicho, que estaba entrando y me he quedado ahí. Me hicieron desvestirme de cintura para abajo y tumbarme en una camilla. La enfermera me dijo que primero me harían una ecografía abdominal y después vaginal. Al minuto estaba la ecógrafa junto con una jovenzuela que estaría de prácticas. ¡Menos mal que sólo le tocaba mirar! Porque creo que me hubiera negado a que me metiera mano la buena muchacha. No soy la mejor de las pacientes para que coja experiencia, como mucho podría coger un trauma, por eso de que me hacen más daño de lo normal.

En la ecografía abdominal no vieron nada, que por lo visto es lo normal. Bueno, en verdad según la ecógrafa se veía el cuello del útero y no se qué más cosas y yo miraba a la pantalla y ni haciendo un acto de fe conseguía distinguir algo de lo que la buena mujer decía. Seguidamente pasó a mis bajos fondos. Yo cerré los ojos y pensé, esto no duele, que esto es delgadito… Y pasó bastante bien pero ¡ounchhh! Noté un dolor. Y reproduzco lo que me dijo la ecógrafa:

Ecógrafa “¡Perdona! es que tienes el útero hacia atrás y claro al meter el ecógrafo lo primero que hago es tocar la pared del útero. Es inevitable, intentaré hacerte el menor daño posible“.

Y yo pensé ¡ajaaaaaa! o sea que por eso me muero del dolor cada vez que me tienen que hacer maniobras por ahí abajo. Es por la posición del útero y no porque sea una quejica sin justificación. Me quedé más tranquila.

Lo cierto es que le estuvo describiendo mi útero a la chica de prácticas y lo primero que me dijo es que tenía un quiste en el ovario izquierdo. Yo me quedé pensando “ya habrá querido decir derecho”. Pero no lo que veía era en el izquierdo. Y eso no fue todo, en el derecho también había otro quiste en el ovario. Ambos endometriósicos. Y por si eso no fuer poco, me dijo que veía el cuerpo lúteo en el lado derecho. Vamos que me entraron ganas de salir corriendo y echarme a llorar por las esquinas. Ahora ya no sólo tenía un quiste sino que tenía dos. ¿Pero qué le pasa a mi cuerpo? En fin, que cuando terminó la prueba me metí en el baño de la consulta y mientras me vestí se me escaparon cuatro lágrimas de rabia. Intenté salir calmada y sentarme para que me explicara lo que fuera la ecógrafa. No me dicho mucho más, sino que esperara fuera hasta que me dieran el informe que debía llevar a ginecología.

Enseguida salió la enfermera con la carta, nos levantamos y fuimos a la sala de ginecología. Esto es lo que ponía en el informe, de forma textual:

ÚTERO

Morfología: regular.

Tamaño: normal.

Situación: retroflexión.

Endometrio: estructura homogénea, activo, 2ª fase.

Grosor endometrial: 13mm

COMENTARIOS

Útero en retro, con endometrio 2ª fase, normal.

O.I: área líquida de 2,5×3,2 cm, con ecos densos, homogéneos en interior, compatible con quiste endometriósico.

O.D: Cuerpo lúteo de 16mm. Junto a él, área líquida, contenido heterogéneo, de 1,2×1,7 cm, que podría corresponder a pequeño endometrioma.

Con esta información tenía que hacer la valoración final el equipo de ginecología para ponerme en la lista de espera de Inseminación Artificial (IA). El miércoles que viene os cuento todo lo que sucedió en la cuarta consulta de ginecología.

Firma Ms. E

Facebook Comments

Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

Pin It on Pinterest

Share This
logo-ser-papis-en-tiempos-revueltos

Suscríbete a nuestra Newsletter

Si quieres estar informada de las últimas novedades y recibir contenido exclusivo apúntate a nuestra Newsletter. No recibirás spam, a nosotros tampoco nos gusta.

Rellene el siguiente formulario para suscribirse.

crear newsletter

¡Bien! Ya estás suscrita.