Como ya os conté la semana pasada, tras responder a todas las preguntas que nos hizo nuestra ginecóloga del Hospital, me pidió que pasara a un cuarto para hacerme una ecografía de control. El motivo por el que me hacía esta ecografía, la primera prueba de esta nueva etapa en la Unidad de Reproducción de nuestro hospital de referencia, era saber qué forma tenían mis ovarios y mi útero.

Así que pasé, mientras Mr. D se quedaba escuchando las indicaciones respectivas a sus pruebas, y me desvestí de cintura para abajo. Me puse una sábana atada al lateral que la enfermera rectificó y me tumbé en el potro de torturas. Y es que, nunca me ha gustado que me metan mano en los bajos fondos. Mis experiencias con el ecógrafo no han sido nada agradables y tengo dos hipótesis al respecto:
  1.  Quien me hacía la ecografía no me daba ningún tipo de confianza.
  2. Es aversión general a que me toquen el chichi.
Finalmente creo que después de la experiencia del 9 de julio he de reconocer que la hipótesis 1 cobra fuerza. Por una vez no me hizo daño y eso para mí ya es un logro. Pero vamos a lo importante, metió el ecógrafo por mis bajos fondos y comenzó por observar los ovarios y después el útero.
La Dra. Magic me dijo que mi aparato reproductor reflejaba una actividad elevada que se correspondía con mi edad, que por si no lo sabéis o no lo he dicho hasta ahora son 29 primaveras. Uno de mis ovarios estaba un poco más alejado pero estaba ok. Después me preguntó si tenía reglas dolorosas a lo que yo le contesté que sí, que bastante y entonces me comentó que en el otro ovario, ¡tachán!, vio un quiste. Cuando me lo dijo me acojoné porque en las tres ecografías que me hicieron el año pasado en ninguna habían visto nada. Me comentó que estaba lleno de sangre y que medía 2,5cm. Que no había que preocuparse porque era pequeño y que probablemente el cuerpo lo reabsorberá. No obstante, me comentó que me lo controlará en la próxima visita. Como yo no me quedaba tranquila, le enseñé la eco de octubre y efectivamente me dijo que ahí no había nada. También me insinuó que podía ser un punto de endometriosis, y ahí sí que me dejó perpleja. Hablaré de la endometriosis en un post a parte.
Sinceramente os diré que no me esperaba que me viera nada extraño, me esperaba que me dijera que todo estaba ok. Pero mira por donde apareció ese quistecito en pantalla. No os lo he dicho pero al principio ella miró todo y me iba diciendo alguna cosa y después giró la pantalla y pude ver todo mi útero y mis ovarios al mismo tiempo que me iba explicando todo lo que ya os he dicho. Y a mí por un momento se me pasó, al enseñarme el útero, que algún día habrá un bichín o una bichina haciendo pirivueltas ahí dentro.
Y así acabó la ecografía de control, la primera prueba de nuestro historial en Reproducción. En el próximo post os contaré la tercera parte con las pruebas y explicaciones que nos dio la Dra. Magic para hacernos un estudio completo.
Facebook Comments

Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

Pin It on Pinterest

Share This
logo-ser-papis-en-tiempos-revueltos

Suscríbete a nuestra Newsletter

Si quieres estar informada de las últimas novedades y recibir contenido exclusivo apúntate a nuestra Newsletter. No recibirás spam, a nosotros tampoco nos gusta.

Rellene el siguiente formulario para suscribirse.

crear newsletter

¡Bien! Ya estás suscrita.