Hoy llego con la segunda entrega de la sección, que en verdad ojalá no hubiera sentido la necesidad de crear. Hoy os sigo hablando de lo que está dando de sí mi urticaria diagnósticada in extremis a principios de enero. Como veis, en este tiempo transcurrido hemos avanzado y lo que tengo tiene nombre y apellidos: Urticaria Crónica Idiopática (a partir de ahora UCI).

Para ampliar la información referida a este tipo de urticaria he consultado varias webs y en la de El Médico Interactivo lo explican con mucha claridad.
Por definición la UCI es:
La urticaria crónica idiopática es un tipo de urticaria crónica en la que no resulta posible determinar la causa que la produce. Los criterios clínicos para establecer el diagnóstico son similares a los de la urticaria crónica y consisten en la aparición de prurito y habones, con o sin angioedema.
¿Y cómo he llegado a esta conclusión? Pues porque al final pedí hora para el alergólogo al ver que los habones seguían sin desaparecer. Fui a primeros de febrero a consulta y después de ametrallarme a preguntas (y hacerme sentir nerviosa por responder y por dudar de mis respuestas) me dijo que iba a ser imposible encontrar la causa y que al llevar siete semanas con dicha urticaria pues que ya había entrado en una etapa de cronocidad. No obstante, me iba a hacer pruebas de descarte:
  1. Prueba de sustancias en el brazo: eligió aleatoriamente 8 ó 9 frascos y me puso una gota. Tuve que esperar 15 minutos y no tuve reacción a ninguno de ellos.
  2. Prueba para determinar el tipo de piel que tengo: me hizo con un objeto de punta redondeada (estaba de espaldas y no lo llegué a ver) una serie de marcas en la espalda y al rato seguían estando cuando lo normal es que ya se hubieran quitado. Eso es por el tipo de piel que tengo.
  3. Me ha mandado una analítica especial que tarda cerca de tres semanas en llegar los resultados y supongo que será para descartar algo que no me ha dicho aún.
  4. Empezar con los antihistamínicos nuevamente. En esta ocasión me ha cambiado el medicamento por otro que puede producir algo de somnolencia y es compatible con el embarazo.

También me dijo que la comida no era el origen de mi urticaria a simple vista, pero el problema es que dependiendo los alimentos que ingiera los brotes son más severos así que hay algunas cosas que las evito porque luego la que lo pasa mal soy yo.
Espero poder deciros pronto que mi UCI ha remitido y no he de estar tomando antihistamínicos que no hacen prácticamente nada por mejorar los brotes. Os mantendré informados.

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Sobre Esther Beralgo

Soy Esther, maestra y pedagoga de formación, e investigadora de profesión. Me topé con la infertilidad a los 28 años. Soy madre, gracias a la reproducción asistida, de una niña que decidió llegar el 1 de enero de 2017 a nuestras vidas.

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